jueves, 9 de octubre de 2008

Características psicológicas del niño/a de 11 años

Los once años:

Se inicia la preadolescencia con nuevos patrones y formas de conductas. Aquel sereno y complaciente niño de diez años comienza a afirmar cada vez más su personalidad. Se hace más curioso, charlatán, investigador e inquieto. El hambre física de alimentos se despierta con la misma fuerza que el hambre por saberlo todo, escudriñarlo todo y preguntar incansablemente.

Desarrollo motriz: La actividad corporal es incesante y conlleva un tremendo desgaste de energía. Es la viva imagen de la hiperactividad.
Vida emocional: Muchos padres llegan a pensar que una fuerza incontrolable y desconocida se ha apoderado de su hijo. Es rencoroso, desagradable, insolente; hace el payaso a cada momento, gruñe y se contraria prácticamente por todo.
Vida escolar: Llegado a los once años, tiene una gran capacidad de trabajo y suele ser un alumno entusasta, si no por la escuela en sí, a causa de los problemas que arrastre en los estudios, sí por la necesidad de estar con compañeros de su edad.
Desarrollo social y juego: No le agrada ser útil en la casa y elude las obligaciones como puede. Es criticón y discutidor. Siempre anda en disputas con sus hermanos. Tampoco se libran de la crítica sus propios padres, que ya han caido del pedestal en que les había colocado durante los años de la infancia. Los padres deben derrochar comprensión, paciencia y actitudes de diálogo, ofreciendo razones y explicaciones, pero sin dejar de ser firmes y exigentes con los hijos para que cada cual asuma su parte de responsabilidad.
Sentido moral y ético: Desea liberarse de la autoridad establecida en la casa y en la escuela y tomar decisiones por sí mismo. A menudo se encuentra desconcertado ante el bien y el mal y decide según su sentido común o sus sentimientos. Posee ya un tremendo respeto a la justicia.
Inteligencia: Hasta ahora el niño ha realizado operaciones concretas, simples y elementales como: la clasificación, la seriación y la numeración. De los nueve a los doce años, la inteligencia del niño logra el dominio de operaciones matemáticas más complicadas. Comienza a dominar las nociones de espacio y tiempo y consigue la organización del espacio representacional: coordeanadas, noción de superficie, perspectiva, etc.

[Extraido de la documentación aportada por Juan Luís Esteban Pan en el ciclo de conferencias realizado en Jerez de la Frontera durante los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre de 2008]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante... Estoy interesado en ser profesor de niños de 11 / 12 años ( 6º de Primaria ) y esta informacion me parece muy util

Fabian Cuevas Cuevas dijo...

Consulta su desarrollo en cuanto a su orientacion sexual esta definida??