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viernes, 16 de enero de 2009

Mecánica de tiro (Oleson)

En la web tenemos muchos artículos que hablan de la mecánica "perfecta del tiro" o sobre el entrenamiento del tiro. Incluso hace tiempo yo mismo escribí algo al respecto :

http://www.muevetebasket.es/cont.php?id=633
http://www.muevetebasket.es/cont.php?id=652

No puedo negar que es algo que me obsesiona, a lo que le dedico muchísimo tiempo y estoy seguro que los entrenadores que dependen de mi están hartos de oírme insistiendo en el tema en cada reunión que tenemos.

Creo fundamental trabajar la mecánica de tiro con todos los jugadores, incluso con "aquellos que la meten". Recientemente en uno de los equipos que coordino hemos visto el caso de una jugadora infantil con un buen nivel de acierto para su edad pero con una mecánica muy mala (empujaba lateralmente con la mano de apoyo). Hemos trabajado mucho con ella estas navidades para corregirle ese vicio (su entrenador sobre todo) y ahora mismo la chica tiene una mecánica bastante buena. Lo primero que hemos notado es que la jugadora tiene mejores porcentajes desde distancias cortas (3 - 4 metros) y que le cuesta mucho llegar desde los tres puntos porque no acompaña el tiro con las piernas, siguiente aspecto que deberemos corregir.

Creo que es algo que muchas veces se nos olvida y que es fundamental en la mecánica de tiro. No debemos olvidar que la fuerza tiene que salir de las piernas y no de los brazos. Es muy difícil, y más en categorías de formación, que un jugador tire únicamente de brazos porque la falta de fuerza es un inconveniente. Disociar el movimiento de piernas con el tiro es algo que pocos jugadores, incluso profesionales, son capaces hacerlo en condiciones.

El tiro debe comenzar desde la punta de los pies para acabar en la punta del dedo corazón quedándose enteramente extendido hacia el aro. En la siguiente imagen podemos ver la secuencia completa:


(obtenida de http://www.ctv.es/USERS/tarso/Curso05.html)

Creo que la imagen ilustra bastante bien el movimiento completo desde que se coge el balón, se flexionan las piernas y se logra una extensión completa hacia el aro. Para un jugador joven es difícil coordinar este movimiento, sobre todo, de forma correcta. Hay que evitar que el jugador se flexione sin que realmente ese movimiento forme parte del tiro. Es habitual ver jugadores que sí flexionan pero no coordinan el movimiento de subida de los brazos con la extensión de piernas y el salto por lo que acaban tirando de brazos a pesar de la flexión de piernas.

De cara a trabajar este aspecto creo que hay que trabajarlo inicialmente sin canasta, aunque pueda parecer un poco raro, creo que lo mejor es coger al jugador y ponerlo de cara a una pared para:

1. En estático, coja el balón, flexione y suba lanzando el balón con la mecánica de brazos correcta lo más arriba posible en la pared. De esta forma aislamos la atención del jugador para que se centre solo en el movimiento de piernas - brazos y no se preocupe por meterla o fallarla.

2. Dando saltos de forma continuada con el balón ya cogido para después de dos o tres saltos coja el balón, flexione, salte y lance el balón todo lo alto que pueda en la pared.

3. Repetir la idea del punto 2 pero está vez sin pared y sin aro. De forma que tenga que lanzar el balón lo más alto posible y volverlo a coger antes de que caiga al suelo. A este punto llegamos cuando el 1 y 2 están ya mecanizados por parte del jugador y ahora centramos la atención del jugador en que no puede desequilibrarse mucho después de tirar porque tiene que coger el balón antes de que caiga al suelo, evitando así que incorpore el vicio de lanzarse hacia delante con la idea de coger más fuerza.

4. Después podemos hacer igualmente el ejercicio de 2 ó 3 saltos antes de tirar pero ya con aro sin que se pierdan las ideas anteriores. De esta forma ya hacemos transferencia de lo trabajado anteriormente a una situación real en la que hay que anotar. Tenemos que evitar que el jugador en el tiro se desequilibre, hay que prohibir que salte hacia atrás y cuando salte hacia delante hay que evitar que el salto le desplace exageradamente hacia el aro. Es válido desplazarse un poco pero no más de 20 ó 30 centímetros.

5. Por último, hay que meter dinámicas en las que el jugador tenga que recibir orientando los pies hacia el aro. Ejercicios en los que el jugador reciba en movimiento de forma que tenga que orientar los pies hacia el aro antes del tiro.

Creo que si hacemos bien este trabajo podremos obtener una interesante mejora en la mecánica de nuestros jugadores sobre todo cuando están en categorías bajas donde es fácil que caigan en malos vicios por intentar llegar desde un poco más lejos.

Creo que uno de los mejores ejemplos de mecánica de tiro que tenemos ahora mismo en la ACB es Oleson, un escolta recién llegado de la LEB que está siendo una auténtica revelación este año. A pesar de que su posición del codo en el tiro no es del todo perfecta creo que es un muy buen ejemplo para ilustrar lo que es un tiro "completo" utilizando todo su cuerpo y conjuntando perfectamente la flexión de piernas, el movimiento de subida de balón y la extensión completa hacia el aro.



Aunque en la primera opción es posible que realize 3 apoyos para el tiro, hay que fijarse en como al recibir en balón flexiona las piernas, como al extirar las piernas va subiendo los brazos y como tras un potente salto acaba en una extesión completa de su mano izquierda (su mano de tiro) hacia el aro.

Como una imagen vale más que mil palabras, creo que Oleson es un ejemplo ideal para que nuestros jugadores y jugadoras nos entiendan cuando insistimos en "el tiro sale de las piernas" y con el "flexiona y salta"... esas cosas que tanto les cuesta entender que quizás viéndolo les sea más fácil.

Debemos tener en cuenta que una mejora general en el tiro de nuestros jugadores conllevará una mejora del equipo. Anotarán más tiros libres sin un entrenamiento específico de éstos, abrirán las defensas al ser una amenaza razonable desde el exterior y, si lo unen bien con su propia capacidad de penetración a canasta, el juego de nuestro equipo será más versátil.

lunes, 13 de octubre de 2008

Ejemplos de planificaciones

En el foro se ha pedido muchas veces ejemplos reales de planificaciones en equipos de formación.

He subido a megaupload dos planificaciones completas del trabajo que yo he realizado personalmente con dos equipos de formación en la comunidad de Madrid.

Infantil federado masculino (CB. Alcobendas), temporada 2004-2005:
Planificación infantil

Cadete femenino federado (Getafe Beta), temporada 2007-2008:
Planificación cadete

Si veis los documentos no tienen ningún ánimo "docente", no están explicados ni nada que se le parezca. Simplemente son los documentos que yo he utilizado como guía del trabajo realizado con ambos equipos.

Ambas temporadas fueron muy satisfactorias tanto en el número de victorias como en la mejora que sufrieron los jugadores y jugadoras por lo que creo que se realizó un buen trabajo y que puede servir como ejemplo.

Son documentos muy largos y trabajados, quizás en exceso porque llegó un momento en el que su volumen le fue restando utilidad. Seguramente este año no desarrolle algo tan complejo pero creo que es fundamental planificar TODO en formación para que el avance de los jugadores y jugadoras sea el correcto. La improvisación es el gran enemigo del entrenador de formación y nos lleva a entrenamientos aburridos y poco útiles, creo que hay que tratar de evitarlo en lo posible aunque siempre habrá momentos que sea necesaria.

No son más que dos ejemplos que espero que os sean válidos para vuestro trabajo diario.

En un futuro espero poder escribir concretamente sobre como y el que me gusta a mi planificar en cada temporada.

jueves, 9 de octubre de 2008

Características psicológicas del niño/a de 12 años

Los doce años

Hacia los doce años, la lógica del niño/a (adolescente) se libera de lo concreto y es capaz de pensar en lo posible y razonar abstractamente. Es el acceso a la forma de pensar y al poder del pensamiento característico del adulto, que se adquiere de manera gradual desde los doce hasta los catorce años. Aparece el pensamiento formal y el razonamiento hipotético deductivo. A esta edad el chico/a entra en una fase de equilibrio y tranquilidad para sí mismo y para los suyos. Está más seguro de sí, es más realista y responsable, y la estabilidad, tanto en su desarrollo externo como emocional, es patente.
En el plano psicomotor: El entusiasmo es el distintivo de la personalidad del niño de doce años. Los chicos encauzan el entusiasmo hacia el deporte y las chicas se entusiasman con el cuidado de los niños pequeños.
Vida emocional: Se da una mayor tendencia a la calma; es más afectuoso y adaptable. A pesar de los impulsos de entusiasmo, demuestra serenidad y cautela.
Desarrollo social y juego: Acepta mejor las críticas. Se lleva bastante bien con sus hermanos. Se empieza a interesar por las chicas. Con los padres establece unos lazos de mayor camaradería. Sigue siendo el fanático de las colecciones y muestra una clara predilección por el deporte.
Desarrollo sexual: Las chicas toman ya plena conciencia de su desarollo y se obsesionan bastante por las formas y funciones específicamente femeninas. En este punto es primordial la confianza de los padres, ofreciendo la necesaria información con mucho tacto y cariño. Los chicos se vuelven tremendamente pudorosos ante su madre y hermanas.
Vida escolar: El entusiasmo que caracteriza al niño de doce años también se manifiesta en la escuela, especialmente si el profesor es comunicativo y dialogante y permite a los estudiantes aportar sus experiencias en un aprendizaje activo.
Sentido moral y ético: Es tolerante con los demás y consigo mismo. Toma sus decisiones apoyándose en las experiencias pasadas y previniendo las posibles consecuencias. Su código moral es el del código del grupo en el que está integrado.

[Extraido de la documentación aportada por Juan Luís Esteban Pan en el ciclo de conferencias realizado en Jerez de la Frontera durante los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre de 2008]

Características psicológicas del niño/a de 11 años

Los once años:

Se inicia la preadolescencia con nuevos patrones y formas de conductas. Aquel sereno y complaciente niño de diez años comienza a afirmar cada vez más su personalidad. Se hace más curioso, charlatán, investigador e inquieto. El hambre física de alimentos se despierta con la misma fuerza que el hambre por saberlo todo, escudriñarlo todo y preguntar incansablemente.

Desarrollo motriz: La actividad corporal es incesante y conlleva un tremendo desgaste de energía. Es la viva imagen de la hiperactividad.
Vida emocional: Muchos padres llegan a pensar que una fuerza incontrolable y desconocida se ha apoderado de su hijo. Es rencoroso, desagradable, insolente; hace el payaso a cada momento, gruñe y se contraria prácticamente por todo.
Vida escolar: Llegado a los once años, tiene una gran capacidad de trabajo y suele ser un alumno entusasta, si no por la escuela en sí, a causa de los problemas que arrastre en los estudios, sí por la necesidad de estar con compañeros de su edad.
Desarrollo social y juego: No le agrada ser útil en la casa y elude las obligaciones como puede. Es criticón y discutidor. Siempre anda en disputas con sus hermanos. Tampoco se libran de la crítica sus propios padres, que ya han caido del pedestal en que les había colocado durante los años de la infancia. Los padres deben derrochar comprensión, paciencia y actitudes de diálogo, ofreciendo razones y explicaciones, pero sin dejar de ser firmes y exigentes con los hijos para que cada cual asuma su parte de responsabilidad.
Sentido moral y ético: Desea liberarse de la autoridad establecida en la casa y en la escuela y tomar decisiones por sí mismo. A menudo se encuentra desconcertado ante el bien y el mal y decide según su sentido común o sus sentimientos. Posee ya un tremendo respeto a la justicia.
Inteligencia: Hasta ahora el niño ha realizado operaciones concretas, simples y elementales como: la clasificación, la seriación y la numeración. De los nueve a los doce años, la inteligencia del niño logra el dominio de operaciones matemáticas más complicadas. Comienza a dominar las nociones de espacio y tiempo y consigue la organización del espacio representacional: coordeanadas, noción de superficie, perspectiva, etc.

[Extraido de la documentación aportada por Juan Luís Esteban Pan en el ciclo de conferencias realizado en Jerez de la Frontera durante los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre de 2008]